Porque el sábado tuve un sueño, y desde entonces ando enfermo. Vivo como entre mundos, y poco distingo entre realidad e imaginación. Siento sombras y espíritus acechando en las esquinas. Intranquilo, siento que va a pasar algo terrible dentro de poco. Las voces me lo anunciaron. He visto a mi abuelo, lo escuché en el viento. Pero todo es nebuloso.
El domingo fue el peor día, dijeron que esto les pasa a los que quieren abandonar el vicio. Tiemblan, se enferman, y hasta algunos mueren. Tuve tanto miedo que fui a la capilla, para estar cerca de la misa... o eso creo haber hecho, tal vez fue parte del sueño.